Lerca fabrica fusibles a medida para nuestra distribuidora

Lerca fabrica fusibles a medida para nuestra distribuidora

Federico Ángel Burlando fue el primer técnico en Radio Telecomunicaciones en Argentina y fundador de Lerca, una pyme familiar dedicada hace 65 años al diseño y fabricación de protecciones eléctricas.

Para esa época, Burlando fue considerado un visionario, no solo por entender la necesidad que existía en el país de contar con fabricantes probos de fusibles, sino por arriesgarse a instalar el primer laboratorio para iniciar el proceso técnico de fabricación y ensayos de protecciones de seguridad en la Argentina.

En la fábrica trabaja un nutrido grupo de mujeres

Visión romántica
Situada en un predio de 600 metros cuadrados en Barracas, Lerca cuenta hoy con 30 colaboradores directos y más de 1.000 indirectos, lo que significa que más de mil padres y madres de familia dependen de la actividad de esta pyme.

Para Federico Gustavo Burlando, hijo y gerente general, el valor de esta empresa no es puramente comercial, sino que va más allá: “Nosotros somos unos románticos del negocio. Nos gusta lo que hacemos y cada día intentamos hacerlo mejor. Y es esa filosofía la que hemos contagiado a todos nuestros colaboradores”.

Lerca tiene una capacidad de producción de 150.000 fusibles por mes, de la cual entre 8% y 10% es únicamente para Edesur. De hecho, le provee unas 1.800 protecciones de seguridad por año, en lotes de diferentes tamaños y características.

“Yo siempre les digo a mis colaboradores que nosotros fabricamos un producto que protege algo muy muy costoso, por tanto, nuestro compromiso es altísimo. Valga la pena decir que vos podés tener una caja fuerte buenísima, pero si la cerradura es mala no sirve. Con los fusibles protegemos transformadores de energía, protegemos centrales eléctricas y no es poco decir”, señaló Burlando hijo.

La fábrica es integrada, lo que significa que parte de la materia prima se hace in house,

Crecer con Edesur
La diferencia entre trabajar con Edesur y otras empresas de energía son las exigencias en cuanto a normas de seguridad. Es un desafío, según lo expresa Burlando, que les hizo crecer como pyme: “Esas estrictas normas de seguridad del grupo Enel nos llevaron a modificar procesos y eso sin duda nos hizo crecer”.

“Por ejemplo, nosotros debemos cumplir con la certificación TSA, que indica que el producto o lote que se entrega una vez se entregará siempre con la misma calidad y el mismo servicio, lo que garantiza a Edesur que no habrá ningún inconveniente”, explicó .

En otras empresas distribuidoras solo exigen Normas ISO, que certifican procesos de la empresa y no directamente los lotes y su calidad.

Otro valor diferencial está en que la fábrica es integrada, lo que significa que parte de la materia prima se hace in house, como por ejemplo tornillos y otras partes, que luego son ensambladas. “Compramos alambrón de cobre, electrolífico, planchuelas de latón, alambre de cobre tañado, y con eso fabricamos cables, terminales o pernos, que luego al ensamblarlos hacen a los fusibles”, señaló.

Lerca, además de proveer protecciones de seguridad a distribuidoras en el país, exporta a distintos países de la región, como Costa Rica, Venezuela, Colombia o Paraguay.

Al ser consultado sobre el fusible de mayor dimensión que fabricaron, Burlando mencionó el modelo HHC, que se caracteriza por tener cuerpo cerámico y aislante, con un largo de hasta 600 milímetros. “Estas protecciones se usan generalmente en subestaciones, en lugares muy exigidos, donde está colocado el trafo. Allí se requiere de protecciones muy seguras, porque un arco eléctrico una vez que despierta difícilmente se apaga”, detalló.

Estamos orgullosos de que Lerca contribuya a generar empleos y dinamice la economía nacional. Y que todo ese capital humano, técnico y operativo forme parte de nuestra Cadena de Valor.

En Lerca hay unos 30 trabajadores directos y más de 1.000 indirectos.