Los Almendros, una pyme familiar que produce alimentos esenciales

Los Almendros, una pyme familiar que produce alimentos esenciales

Iván Etcheverry es uno de los tantos productores rurales de nuestra área de concesión que con su trabajo garantizan alimentos en la mesa de miles de familia argentinas durante la cuarentena. Los Almendros, la pyme familiar que dirige, está ubicada a mitad de camino entre Domselaar y Guernica (San Vicente), a unos 75 kilómetros al sur de la Capital Federal.

Todos los días, los 365 días del año, Iván y sus hermanos -la cuarta generación- producen queso que sirve como materia prima para panaderías, fábrica de pastas, confiterías y comercios de la zona que trabajan con productos Aitona Jakue, su marca.

La pyme que dirige Iván produce 130 kg de queso duro, 180 kg de queso blanco y 120 kg de masa para mozzarella.

Todo el complejo agroindustrial tiene una potencia instalada de 60 KVA y un consumo eléctrico de unos 1400 kWh al mes, que sirve para ordeñar vacas, activar máquinas de lavado, envasado al vacío, procesar alimento, mantener las cámaras de frío y extraer agua de los pozos.

Una historia de 123 años

Esta familia de productores está presente en la zona desde 1897, cuando los bisabuelos de Iván compraron esas tierras y empezaron a producirlas. En 1918 el tambo quedó a cargo de su abuelo quien, junto a sus padres, hacían el ordeñe manual diario de los animales. Recién en 1966, el padre de Iván, a quien todos en la zona lo llaman «pichón», tomó el control del tambo.

A finales de 1990, esta empresa familiar tuvo uno de sus cambios más importantes: los dueños decidieron incorporar tecnología industrial a los procesos productivos básicos. Entonces, la forma de producción pasó de artesanal o mecánica a automatizada.

La automatización simplificó todo el trabajo y fue una nueva forma de operar, que expandieron las necesidades eléctricas.

Todos los días, el tambo Los Almendros opera de 4 de la mañana a 10 de la noche.

18 horas todos los días

Los Almendros lleva adelante todos los días dos grandes trabajos: el ordeñe de las vacas y el procesamiento de la leche para fabricar mozzarella, queso fresco, queso duro y ricota (con suero procesado). Toda la mercadería es destinada a cientos de comercios de la zona que dinamizan la economía local.

El tambo produce 1300 litros de leche al día, en dos ordeñes, uno matutino y otro vespertino: operan desde las 4 de la mañana hasta las 10 de la noche.

El primer trabajo del día es el ordeñe de los animales para extraer la materia prima.

 

Con esta leche, se producen 130 kg de queso duro, 180 kg de queso cremoso o blanco, y 120 kg para la elaboración de masa para la mozzarella. “Un día hacemos un tipo de queso, otro día hacemos otro. Así estamos organizados”, contó Iván, dueño y trabajador tambero.

En una cámara almacenan la producción de los derivados de lácteos, que luego son comercializados por una de las hermanas de Iván, que se dedica a la venta y entrega de quesos. La mayor parte de lo producido abastece a San Vicente y en menor proporción a otras localidades de la zona sur del Gran Buenos Aires.

Los Almendros está sobre la ruta 5, en el camino entre Doomselar y Guernica (San Vicente)

La energía del trabajo

En Los Almendros trabaja toda la familia: los 3 hermanos, sus padres y hasta primos. En total, seis familias viven de este pequeño tambo, donde ya los adultos enseñan a las nuevas generaciones cómo producir alimentos.

Las necesidades de suministro de energía del tambo han ido cambiando con el tiempo. Según Ivan, desde 2017 la relación con la empresa se hizo más fuerte en todo sentido. “La calidad de servicio mejoró sin dudas y con el tiempo además creamos lazos muy cordiales el personal de Edesur de la zona. Son relaciones que vale la pena cuidar para que se mantengan en el tiempo. Estamos muy contentos”, reflexiona.

Nuestra área de concesión posee más de 2,5 millones de clientes que abastecemos con electricidad desde la Capital Federal hasta los puntos más distantes del sur de GBA y zona rural hasta Coronel Brandsen y Gobernador Udaondo.

Los equipos que trabajan en las distintas localidades del área de concesión a portan su esfuerzo para construir relaciones con la comunidad local.