Esteban Echeverría: pidieron quitar conexiones clandestinas y tener sus propios medidores

Esteban Echeverría: pidieron quitar conexiones clandestinas y tener sus propios medidores

La ‘normalización de barrios’ e suna acción que Edesur desarrolla junto a las familias donde hay tendidos clandestinos y los propios vecinos piden los medidores para tener un servicio seguro. El objetivo es llevar el servicio más lejos, en condiciones seguras para las personas y estables para la red.

En 2019, mejoramos el suministro eléctrico de más de 80 barrios, en 11 municipios de nuestra área de concesión. Uno de ellos fue el barrio Las Marinas, ubicado en Esteban Echeverría, donde más de 80 familias tienen los medidores a su nombres.

Las familias, cuyas casas están asentadas en zonas semirurales o en barrios con tendidos clandestinos, primero tienen que organizarse para hacer la solicitud ante la Municipalidad. Una vez evaluado cada caso se inician los trámites. En otras oportunidades, el equipo técnico de Edesur es quien se acercan a los vecinos para conocer la situación, luego de detectar conexiones directas. Sea de una forma o la otra, el objetivo siempre es el mismo: la normalización.

Marcelo Ferreira, vecino de Las Marinas, asegura que haber denunciado las conexiones clandestinas y ahora tener sus medidores le proporciona a cada vecino una identidad. «Cuando no se está normalizado, uno no existe. Al llegar Edesur e instalar correctamente el servicio comenzamos a ser alguien».

De hecho, con la factura de luz se solicitan posteriormente otros servicios como el gas, telefonía celular, créditos antes bancos o televisión por cable. En este sentido, la factura otorga una vinculación con la tierra.

Un antes y un después

Para Gilda Leguizamón, vecina de Las Marinas, hay un antes y un después. “Antes el tendido lo hacían entre los vecinos, primero una manzana, después otra. Y así, pagando ellos, con cables usados, con electricistas no matriculados. Los vecinos traían alargues y otros se los robaban. En una vuelta se prendieron fuego los cables, y luego un poste. Una vez vinieron 4 electricistas en 3 días y ninguno resolvió nada”.

Cuando el servicio de energía eléctrica no está normalizado no solo no es seguro, sino que ocasiona daños a los electrodomésticos, esto por la baja tensión o el calentamiento de cables. “Si usabas la heladera no usabas el lavarropas o el termotanque. Y si lo hacés corres el riesgo de quemar tus equipos, acá los vecinos siempre tenían que estar comprando televisores, lavarropas o equipos de aire”, comenta Ferreira.

Además, si los vecinos tenían algún reclamo lo canalizaban por medio del puntero del barrio a la Municipalidad. “Con la factura o número de cliente llamamos y resolvemos a la brevedad el problema. Y es que ahora las calles tienen nombre y altura”, sostiene Marcelo.

Gilda Leguizamón asegura que los problemas de baja tensión desaparecieron tras la normalización.

Marcelo Ferreira está contento porque ahora tiene un documento que le permitirá solicitar otros servicios.

Crecimiento demográfico

Juan Carlos García, supervisor de Edesur sucursal Adrogué, explica que para realizar la colocación de medidores hay que realizar una obra, que consiste en colocar transformadores nuevos, media tensión y toda la distribución de baja tensión del barrio con tres fases. Ese proceso en Las Marinas duró ocho meses.

“Una vez que empezamos con la obra, sacamos todas las conexiones clandestinas y visitamos vecino por vecino ofreciéndoles el medidor. Les hicimos una encuesta y les explicamos las características de un servicio residencial. Ellos se pusieron muy contentos. Y en el transcurso de 8 meses le colocamos sus medidores», cuenta.

Con este transformador, sostiene García, se garantiza el servicio a todo el barrio e incluso se contempla el crecimiento demográfico. “Si en un futuro viven acá 200 familias, esta obra sostendrá el consumo de energía de estos hogares”.

Omar Pracánica, jefe de Normalización de Nuevos Clientes en Edesur, asegura que este proyecto es más que una normalización, porque además de otorgar identidad a cada cliente, permite trabajar en objetivos de sostenibilidad como la inclusión social.

“Nosotros estamos acercándonos a las comunidades, facilitándoles conexiones estables y seguras, pero además estamos creciendo y evolucionando con ellas. Ahora que este barrio está normalizado es seguro que va a crecer y muy rápidamente, porque muchas familias que antes no se animaban a venir, ahora si lo van a hacer, porque ya no tienen problemas de servicio.»

En este sentido, sostiene que el acompañamiento de Edesur es integral, pues incluso contempla el servicio de normalización: “Una vez que ya hicimos la obra y normalizamos, igualmente venimos a hacer seguimiento del servicio, a ver si necesitan información sobre la adhesión a la factura digital o sobre la tarifa social, respondemos a sus dudas e incluso vemos cómo podemos potenciar el crecimiento vegetativo del lugar para hacerlo ‘entre comillas’ para siempre”.

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